viernes, 6 de marzo de 2015

       SEMEJANZAS Y DIFERENCIAS MODERNISMO Y GENERACIÓN DEL 98




Semejanzas:
Modernismo y Generación del 98 son términos que engloban tanto a un movimiento artístico como a un conjunto de escritores que convivieron en la misma época, desde finales del siglo XIX hasta principios del XX.
Ambos se centraron en reflejar la crisis de finales del siglo XIX, mostrando su insatisfacción ante la realidad.
Otro rasgo en común es el rechazo de la Literatura Realista, mientras que por otra parte buscan y tienen el deseo de una renovación social y estética para la construcción de una identidad nueva como una renovación lingüística.
Por último, presentan una tendencia hacia el subjetivismo que viene de un cambio anterior en el que abundaba el escepticismo y el relativismo.


Diferencias:

Geográficas:el Modernismo se desarrolló en Hispanoamérica y en España, pero contó con influencias europeas, mientras que la generación del 98 se desarrolló en la literatura castellana.
Temáticas:el Modernismo hace una reflexión de mundos exóticos e irreales, mientras que la generación del 98 se centra en España. Por otra parte, el Modernismo trata temas de tradiciones diversas, como clásicos y medievales, pero la generación del 98 se centra únicamente en temas patrióticos.
Intención:la corriente Modernistas trató de evadirse y de escapar de la realidad que se vivía, totalmente contrario a la generación del 98 que miró hacia si misma, se fijó en España y protesto de forma moral y social contra la España de aquel entonces.
Géneros:la lírica y la prosa poética renovada eran los géneros preferidos de los Modernistas, mientras que el ensayo y la novela eran los más usados por la generación del 98
Lenguaje:la forma es lo principal para los Modernistas, tenían un lenguaje sensorial, preciosista y evocador en forma de símbolos. La generación del 98 apostó por un lenguaje más sencillo y personal que daba más importancia al contenido.



Yo soy aquel que ayer no más decía
el verso azul y la canción profana,
en cuya noche un ruiseñor había
que era alondra de luz por la mañana.

El dueño fui de mi jardín de sueño,
lleno de rosas y de cisnes vagos;
el dueño de las tórtolas, el dueño
de góndolas y liras en los lagos;

y muy siglo diez y ocho y muy antiguo
y muy moderno; audaz, cosmopolita;
con Hugo fuerte y con Verlaine ambiguo,
y una sed de ilusiones infinita.

Yo supe del dolor desde mi infancia,
mi Juventud... ¿fue juventud la mía?
Sus rosas aún me dejan su fragancia,
una fragancia de melancolía...

Potro sin freno se lanzó mi instinto,
mi juventud montó potro sin freno;
iba embriagada y con puñal al cinto;
si no cayó, fue porque Dios es bueno.

En mi jardín se vio una estatua bella;
se juzgó mármol y era carne viva;
un alma joven habitaba en ella,
sentimental, sensible, sensitiva.


Rubén Darío



Anoche cuando dormía
soñé, ¡bendita ilusión!,
que una fontana fluía
dentro de mi corazón.
Di, ¿por qué acequia escondida,
agua, vienes a mí,
manantial de nueva vida
de donde nunca bebí?
Anoche cuando dormía
soñé, ¡bendita ilusión!,
que una colmena tenía
dentro de mi corazón;
y las doradas abejas
iban fabricando en él,
con las amarguras viejas,
blanca cera y dulce miel.
Anoche cuando dormía,
soñé, ¡bendita ilusión!,
que un ardiente sol lucía
dentro de mi corazón.
Era ardiente porque daba
calores de rojo hogar,
y era sol porque alumbraba
y porque hacía llorar.
Anoche cuando dormía
soñé, ¡bendita ilusión!,
que era Dios lo que tenía
dentro de mi corazón.









Antonio Machado






HECHO POR JOGE VEGA CRUZ.

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